Antes de comprar el nuevo Audika Alcor mira esto
El Audika Alcor es un audífono recargable de tipo RIC que estará disponible en cuatro niveles de gama: A500, A400, A300 y A200. Los cuatro comparten el mismo formato miniRITE R, batería de litio con carga por contacto, certificación IP68 y una conectividad completa que incluye Bluetooth LE Audio, Auracast, Fast Pair, llamadas manos libres y telebobina. Cubre desde pérdidas de audición leves hasta severas con cuatro altavoces intercambiables.
RIC significa receptor en el canal: el cuerpo del audífono va detrás de la oreja y un cable muy fino lleva el altavoz hasta dentro del conducto auditivo. Es el formato más extendido hoy porque es discreto, suena natural y permite cambiar el altavoz sin cambiar el audífono. Vamos a ver qué trae el Alcor apartado por apartado, qué cambia entre sus cuatro niveles y qué conviene preguntar antes.
Para que la batería te dure todo el día sin pensar en el cargador
El Audika Alcor declara 24 horas de autonomía esperada, y lo hace igual en los cuatro niveles de gama y con cualquiera de sus cuatro altavoces.Eso es más cómodo de lo que parece. En bastantes marcas la autonomía cambia según el receptor que te adapten o el nivel que compres, y acabas haciendo cuentas para saber si llegas a la noche. Aquí no: sea un A500 o un A200, sea el altavoz más suave o el más potente, la cifra declarada es la misma.
La carga es por contacto, lo que significa que el audífono se apoya sobre unos contactos del estuche en lugar de enchufarse a un conector. Tiene dos ventajas prácticas: no hay pines que puedan doblarse ni agujeros donde se acumule suciedad, y colocar el audífono en el cargador resulta más fácil si tienes poca destreza en las manos.
Un matiz honesto sobre cualquier audífono recargable: la batería de litio pierde capacidad con los años y no se puede cambiar en casa, hay que enviar el aparato al fabricante. Al cuarto o quinto año esas 24 horas serán bastantes menos.
El Audika Alcor declara 24 horas de autonomía iguales en sus cuatro niveles de gama pero no sabemos todavia lo que tarda en cargarse, tiene carga por contacto sin conectores que se ensucien, así que no hay que hacer cálculos según el modelo.
Para que no te moleste el ruido y entender en ambientes ruidosos
El Audika Alcor trabaja el ruido con dos sistemas de inteligencia artificial distintos y simultáneos, esa es la novedad respecto al Audika B que pasa con este nuevo modelo a ser la generación anterior de la familia Audika, 2 sistemas de inteligencia artificial, uno que baja el ruido y otro que levanta la voz, y los dos escalan por nivel de gama de forma independiente.
Conviene entender por qué son dos y no uno, porque explica cómo suena este audífono. Un sistema que solo bajara el ruido te dejaría la voz más limpia pero el mundo más vacío: perderías el ambiente, las referencias de lo que pasa alrededor y esa sensación de estar dentro de la escena. Un sistema que solo levantara la voz no serviría de nada en un sitio realmente ruidoso, porque el fondo seguiría compitiendo. Al separar los dos trabajos, el audífono puede rebajar el ruido lo justo y realzar el habla por encima, en lugar de tener que elegir.
La supresión de ruido con inteligencia artificial es la que se mide en decibelios, y trabaja con dos valores según lo complicado que sea el ambiente. En situaciones difíciles, el A500 reduce hasta 12 decibelios, el A400 llega a 10, el A300 a 8 y el A200 a 6. En situaciones fáciles la horquilla va de 6 decibelios en el A500 a 4, 2 y 0 en los siguientes. Para hacerse una idea, una reducción de 10 decibelios se percibe aproximadamente como bajar el ruido a la mitad de su sonoridad, así que la distancia entre los 12 del A500 y los 6 del A200 es grande.
El clarificador de voz con inteligencia artificial es el otro motor, y está presente en los cuatro niveles pero no trabaja igual en todos. Escala en dos ejes. El primero es el área sobre la que actúa: 3 configuraciones en el A500, 2 en el A400 y el A300, y 1 en el A200. El segundo es la fuerza con la que realza: al 100% en el A500, al 60% en el A400 y el A300, y al 40% en el A200. Que tenga un parámetro de fuerza regulable indica que es un realce dirigido sobre la voz, no un simple reequilibrio del conjunto.
Por encima de los dos está el clasificador de entornos, que decide automáticamente cómo deben comportarse ambos sistemas según dónde estés. Ofrece 5 configuraciones en el A500 y el A400, 3 en el A300 y solo 1 en el A200. Con más configuraciones el audífono distingue situaciones que otro mete en el mismo cajón, y acierta más en las transiciones cuando pasas de la calle a una cafetería o de la cafetería al coche.
El Audika Alcor combina dos sistemas de inteligencia artificial, uno que suprime ruido hasta 12 decibelios en el A500 y 6 en el A200, y otro que realza la voz al 100% de fuerza en el A500 y al 40% en el A200, así que en lugar de silenciar el entorno hace destacar el habla por encima de él, y esa doble IA es lo que más se recorta al bajar de gama.
Para que el audífono sepa lo que estás haciendo y se ajuste solo
El A500 y el A400 llevan sensores de movimiento que los dos niveles inferiores no tienen, y conviene entender bien para qué sirven porque es la función que más se malinterpreta.
El motivo de que existan es este: un audífono solo oye, no ve.
Y hay situaciones que suenan igual pero no lo son. Estar sentado en un banco del parque y caminar por esa misma calle pueden producir prácticamente el mismo ruido en el micrófono, pero tus necesidades son distintas. Sentado te interesa la conversación que tienes delante; caminando te interesa enterarte de lo que se acerca por detrás. Con sensores de movimiento el audífono sabe si estás quieto o en marcha y ajusta en consecuencia, en lugar de tener que deducirlo del sonido y equivocarse a veces.
En esos mismos dos niveles aparece una función que amplía el rango dinámico. El rango dinámico es la distancia entre el sonido más suave y el más fuerte que el audífono puede reproducir sin aplastarlos. Cuando ese rango es estrecho, los picos se recortan y todo tiende a sonar comprimido y un poco plano. Ampliarlo se nota sobre todo en música y en ambientes con mucho contraste.
También el estabilizador de viento y de ruido de manipulación viene en versión avanzada en el A500 y el A400, y en versión estándar en el A300 y el A200. Ese ruido de manipulación es el que se produce cuando rozas el audífono con la mano, con una bufanda o con la patilla de las gafas.
Los sensores de movimiento y la ampliación del rango dinámico están solo en el Audika Alcor A500 y A400, junto con la versión avanzada del estabilizador de viento, así que si caminas mucho, haces deporte o pasas tiempo al aire libre esas diferencias justifican subir de nivel.
Para que el audioprotesista pueda afinar tu audiometría con precisión
El Alcor trabaja con 24 bandas de ajuste en el A500, 20 en el A400, 18 en el A300 y 14 en el A200, y este dato importa más de lo que sugiere su aspecto técnico.
Una banda de ajuste es una porción del espectro de frecuencias que el profesional puede subir o bajar de forma independiente. Con muchas bandas puede levantar exactamente la zona donde tú tienes el hueco de audición sin arrastrar las frecuencias vecinas. Con pocas, cada retoque afecta a un trozo más ancho del espectro y hay que conformarse con una aproximación.
Conviene no confundir las bandas de ajuste con los canales de procesado, que son otra cosa. Los canales son en cuántas partes divide el audífono el sonido internamente para trabajarlo, y aquí el A500 dispone de 64 mientras que el A400, el A300 y el A200 se quedan en 48.
Los canales los gestiona el aparato solo; las bandas las toca el profesional.
Si tu audiometría es una curva suave y descendente, que es el patrón más habitual en la pérdida asociada a la edad, catorce bandas dan margen de sobra. Si tu pérdida tiene picos y valles, una caída brusca en una zona concreta o un perfil poco convencional por ruido laboral, por una pérdida súbita o por causas genéticas, las 24 bandas del A500 permiten seguir esa forma con mucha más fidelidad.
Es una diferencia que no se percibe en una prueba de diez minutos en cabina, pero que condiciona hasta dónde se puede afinar el audífono en las revisiones de los meses siguientes.
El Audika Alcor ofrece 24 bandas de ajuste y 64 canales de procesado en el A500 frente a 14 bandas y 48 canales en el A200, así que cuanto más irregular sea tu audiometría más se nota subir de nivel, mientras que una pérdida de forma convencional se ajusta bien en los niveles inferiores.
Para que tu propia voz no te suene rara ni metálica al hablar
Escucharse a uno mismo distinto es una de las quejas más frecuentes al empezar con audífonos, y el Alcor lo aborda con una función que reproduce el efecto de la oreja.
El pabellón auricular, que es la parte visible de la oreja, no es decorativo: filtra el sonido de forma distinta según venga de delante, de detrás, de arriba o de abajo. Ese filtrado es una de las pistas que usa el cerebro para situar los sonidos y para que todo suene natural. Cuando colocas un micrófono encima de la oreja, esa información se pierde, y por eso muchos audífonos suenan un poco artificiales al principio.
La función que recupera ese efecto escala por gama: 3 configuraciones en el A500, 2 en el A400 y el A300, y 1 en el A200. Con más configuraciones el profesional puede ajustar mejor esa sensación de que el sonido viene de dentro de tu cabeza y no de un aparato.
Conviene saber que ninguna versión del Alcor incluye una ventilación mecánica que se abra y se cierre, que es la otra forma de atacar este problema. Aquí se resuelve por procesado y acertando con el acoplamiento, es decir, con el domo o el molde adecuado. Esa elección del acoplamiento influye tanto como el nivel de gama en cómo percibes tu propia voz.
El Audika Alcor reproduce el efecto del pabellón auricular con 3 configuraciones en el A500 y 1 en el A200 para que el sonido resulte más natural, aunque no incorpora ventilación mecánica, así que acertar con el domo o el molde es tan importante como el nivel de gama que elijas.
Para saber de dónde viene cada sonido y no perder la referencia del espacio
Si te preocupa desorientarte, no oír venir un coche o no saber quién de la mesa acaba de hablar, hay dos funciones del Alcor que atienden ese problema y ambas se recortan al bajar de gama.
La primera es el sistema de sonido espacial, que trabaja con cuatro estimadores para preservar las pistas que el cerebro usa para localizar el origen de cada sonido. Está presente en el A500, el A400 y el A300, y desaparece por completo en el A200. Es el recorte más brusco de toda la tabla: no baja de nivel, se va entero.
La segunda es la priorización del mejor oído, una función que detecta cuál de tus dos oídos está recibiendo en cada momento la señal más clara y le da prioridad. Está en el A500, el A400 y el A300, y tampoco existe en el A200.
Esto tiene una lectura práctica concreta. Si conduces, vas en bicicleta, trabajas en un sitio donde te llaman desde varios lados o simplemente te incomoda no ubicar los sonidos, el A200 se queda corto precisamente en eso, y el A300 es el nivel mínimo que deberías considerar.
El sistema de sonido espacial con cuatro estimadores y la priorización del mejor oído están en el Audika Alcor A500, A400 y A300 pero desaparecen por completo en el A200, así que quien necesite ubicar de dónde vienen los sonidos debería descartar el nivel más básico.
Para escuchar música y captar los sonidos agudos con más detalle
El ancho de banda del A500 es de 10 kHz y el de los otros tres niveles es de 8 kHz, y esa diferencia se nota sobre todo si la música te importa.
El ancho de banda indica hasta qué frecuencia llega el audífono en la zona aguda y el profesional puede ajustarla. Los agudos son donde viven las eses y las efes de las palabras, los platillos de una batería, los violines, el tintineo de una cucharilla. Un audífono que llega más arriba entrega una imagen sonora más completa y menos apagada.
La diferencia también aparece en el rango medido.
Con el A500 y el altavoz más pequeño, el rango llega hasta 8400 Hz medido en acoplador de 2 cm³ y hasta 9400 Hz medido en simulador de oído. En el A400, el A300 y el A200 ese rango se recorta a 7500 Hz.
Vale la pena entender por qué hay dos cifras para lo mismo, porque aparece así en todas las fichas del sector. El acoplador de 2 cm³ es una cavidad estándar de laboratorio que permite comparar audífonos entre sí de forma justa. El simulador de oído reproduce mejor la acústica real de un conducto humano y da cifras más altas. Las dos son válidas, pero solo se comparan con las del mismo método.
Los cuatro niveles incluyen un refuerzo de graves para el streaming, que da cuerpo al sonido cuando escuchas música por Bluetooth.
El Audika Alcor A500 trabaja con 10 kHz de ancho de banda y llega hasta 9400 Hz en simulador de oído, mientras que el A400, el A300 y el A200 se quedan en 8 kHz y 7500 Hz, así que si escuchas mucha música el salto al nivel más alto tiene sentido.
Para conectarte al móvil, a la televisión y a los bucles magnéticos
Los cuatro niveles llevan Bluetooth LE Audio, que es la generación más reciente del Bluetooth para audio, con mejor calidad y bastante menos consumo que la versión clásica. Incluyen también Auracast, que permite recibir sonido emitido en espacios públicos sin emparejar nada. Si un cine, un teatro, un aeropuerto o la ventanilla de un banco emite por Auracast, tus audífonos pueden sintonizarlo igual que sintonizarías una emisora de radio. Es de las novedades más útiles de esta generación.
Permiten llamadas manos libres, lo que significa que el micrófono del propio audífono recoge tu voz y la manda al teléfono. No hace falta acercarse el móvil a la boca ni sostenerlo. El streaming directo funciona con iPhone, iPad, Apple Vision Pro, Apple Watch, Mac y móviles Android seleccionados, y el Fast Pair acelera el emparejamiento con Android. El control por toque permite gestionar funciones con un doble golpecito en la oreja, sin buscar botones pequeños.
Y llevan telebobina, dato que conviene destacar porque no todos los audífonos recargables recientes la mantienen. La telebobina es una pequeña antena que capta la señal magnética de los bucles de inducción instalados en miles de teatros, iglesias, salas de conferencias y ventanillas de atención al público. En esos sitios la voz del orador te llega directa al audífono, sin el eco de la sala de por medio. Auracast hará ese trabajo en el futuro, pero tardará años en instalarse, y mientras tanto la telebobina sigue siendo imprescindible para mucha gente.
Entre los accesorios compatibles hay un micrófono remoto que funciona también como manos libres, un micrófono pensado para aulas y entornos educativos, un adaptador para televisores que no emitan por Bluetooth, un mando a distancia y la aplicación para el móvil.
Los cuatro niveles del Audika Alcor llevan Bluetooth LE Audio, Auracast, Fast Pair, llamadas manos libres, control por toque y telebobina sin ningún recorte por gama, así que en conectividad el A200 ofrece exactamente lo mismo que el A500.
Para escuchar mejor la televisión sin gastar mucho dinero
Si tu presupuesto apunta al nivel de entrada, conviene saber qué conserva el A200, porque la lista es más larga de lo que cabría esperar.
Mantiene toda la conectividad que acabamos de ver, sin excepciones: LE Audio, Auracast, Fast Pair, manos libres, control por toque, telebobina y compatibilidad con todos los accesorios. Mantiene el amplificador y el optimizador de la plataforma, el refuerzo de voces suaves, el traslado de frecuencias agudas a zonas donde sí oyes, el refuerzo de graves en streaming, el programa de acúfenos, la compatibilidad CROS, la gestión de la adaptación progresiva y las mismas fórmulas de cálculo que usan los niveles superiores.
Lo que pierde es concreto: baja a 14 bandas de ajuste y 48 canales, su reducción de ruido llega a 6 decibelios en lugar de 12, su clarificador de voz trabaja al 40% de fuerza, su clasificador de entornos tiene una sola configuración, y se queda sin sensores de movimiento, sin ampliación del rango dinámico, sin sonido espacial y sin priorización del mejor oído.
No es un mal audífono. Es un audífono para entornos sencillos, y el error caro sería comprarlo esperando que resuelva una cena de veinte personas.
El Audika Alcor A200 conserva toda la conectividad, el programa de acúfenos, la compatibilidad CROS y las funciones básicas de amplificación, perdiendo capacidad de reducción de ruido, sonido espacial y sensores de movimiento, así que es una opción razonable para ver la televisión y hablar en casa, y no para ambientes muy ruidosos.
Para pérdidas severas sin renunciar a un audífono discreto
El Alcor cubre desde pérdidas leves hasta severas gracias a cuatro altavoces intercambiables, llamados 60, 85, 100 y 105 por la ganancia que entrega cada uno.
El altavoz 105 es el más potente: alcanza 126 dB SPL de salida máxima medido en acoplador de 2 cm³ y 135 dB SPL en simulador de oído, con 63 y 72 dB de ganancia máxima respectivamente.
Merece la pena aclarar los dos conceptos porque se confunden a menudo. La salida máxima, que en las fichas aparece como OSPL90, es lo más fuerte que el audífono puede llegar a producir, y marca el techo por encima del cual no amplificará aunque entre un ruido enorme. Es un límite de seguridad además de una prestación. La ganancia es cuánto amplifica sobre lo que entra: 63 dB de ganancia significan que un sonido que llega a 40 dB puede salir por encima de 100.
El altavoz 100 entrega 123 dB SPL y 59 dB de ganancia, el 85 da 116 dB SPL y 55 dB, y el 60 da 109 dB SPL con 34 dB, pensado para pérdidas leves y moderadas con adaptaciones abiertas, esas en las que el conducto queda ventilado y no notas el oído taponado.
Que los altavoces sean intercambiables tiene una consecuencia muy práctica: si tu pérdida progresa con los años, en muchos casos basta con cambiar el altavoz por uno más potente sin sustituir el audífono entero.
El Audika Alcor cubre de pérdidas leves a severas con cuatro altavoces intercambiables, alcanzando 126 dB SPL en acoplador de 2 cm³ y 135 dB SPL en simulador de oído con el más potente, así que mantiene formato discreto y permite adaptarse si tu audición cambia con el tiempo.
Si oyes bien de un oído y del otro no oyes nada
Los cuatro niveles del Alcor son compatibles con el sistema CROS, sin excepción, y eso no siempre ocurre en otras marcas.
El sistema CROS se usa cuando una persona no tiene audición aprovechable en un oído. Se coloca un dispositivo en el lado que no oye, que no amplifica nada sino que capta el sonido de ese lado y lo envía por vía inalámbrica al audífono del oído que sí funciona. Así dejas de tener un lado muerto: si alguien te habla desde tu lado sordo, lo oyes por el otro.
No devuelve la audición estereofónica ni permite localizar de dónde viene el sonido, porque toda la información acaba llegando a un solo oído, pero resuelve el problema principal, que es enterarte de lo que pasa en la mitad del mundo que antes te perdías.
Que esté disponible en los cuatro niveles significa que no tienes que elegir entre tener CROS o tener el nivel que encaja con tu presupuesto.
Los cuatro niveles del Audika Alcor son compatibles con el sistema CROS y BiCROS para audición unilateral, así que quien no oiga por un oído puede elegir el nivel según su presupuesto sin renunciar a esa función.
Si tienes acúfenos o zumbido en los oídos
El Alcor incluye programa de acúfenos en sus cuatro niveles de gama, también sin recortes.
Es un generador de sonido integrado en el propio audífono. Produce señales suaves y continuas cuyo objetivo es reducir el contraste entre el zumbido y el silencio que lo rodea, que es lo que hace que el acúfeno resulte tan invasivo cuando el ambiente está callado. Al ir dentro del audífono, esas señales se coordinan con la amplificación en lugar de funcionar como un aparato aparte.
La información que tengo no detalla cuántos tipos de señal ofrece, ni si incluye terapias específicas para el acúfeno tonal, que es el zumbido de una frecuencia definida, ni los niveles de enmascaramiento disponibles. Si el zumbido es tu motivo principal de consulta y no un añadido a la pérdida auditiva, conviene pedir ese desglose y comparar con otras opciones del mercado que sí lo publican.
El programa de acúfenos está disponible en los cuatro niveles del Audika Alcor sin recortes por gama, aunque no se detalla qué señales ofrece ni sus niveles de enmascaramiento.
Para llevarlo con lluvia, sudor o polvo sin preocuparte
El Audika Alcor tiene certificación IP68, el grado de protección más alto que se ve habitualmente en audífonos.
Las dos cifras del código significan cosas distintas. El 6 es la protección frente a sólidos y es el máximo posible: estanco al polvo. El 8 es la protección frente al agua e indica resistencia a la inmersión en las condiciones que especifique el fabricante.
En la práctica cubre de sobra la lluvia, el sudor del ejercicio, la humedad del cuarto de baño y los descuidos normales. Lo que no significa es que puedas nadar con ellos ni ducharte puestos: la certificación se obtiene en agua limpia y en reposo, no con cloro, sal, jabón ni chorros a presión.
La ficha añade las condiciones de funcionamiento y carga: de 5 a 40 grados y hasta un 93% de humedad relativa sin condensación. Para transporte y almacenamiento el margen es más amplio.
El Audika Alcor cuenta con certificación IP68, que combina protección total frente al polvo con resistencia a la inmersión temporal, y funciona entre 5 y 40 grados, así que cubre lluvia, sudor y uso diario aunque no esté pensado para nadar ni ducharse con él.
Otros datos técnicos que dicen mucho y casi nadie explica
Hay tres cifras en la ficha que conviene mirar porque describen bastante bien cómo suena un audífono.
La latencia del Alcor es de 8,1 milisegundos. Es el tiempo que tarda el sonido en entrar por el micrófono, procesarse y salir por el altavoz. Importa por dos motivos: si es alta, notas un desfase entre los labios de quien habla y lo que oyes al ver la televisión, y en adaptaciones abiertas puede producir una sensación extraña con tu propia voz, porque el sonido natural que entra directo por el conducto y el procesado llegan desincronizados. Ocho milisegundos es una cifra baja y no deberías percibirla.
El ruido de entrada equivalente va de 16 a 19 dB SPL según el altavoz. Es el siseo que mete el propio audífono aunque no haya nada que amplificar. Cuanto más bajo, más limpios llegan los sonidos muy suaves, como una conversación en voz baja o el ambiente de una habitación en calma.
Y la distorsión armónica total se mantiene por debajo del 2% en casi todas las mediciones.
Es cuánto deforma el audífono el sonido al amplificarlo. Por debajo del 2% se considera muy contenido y no resulta audible en uso normal.
El Audika Alcor declara 8,1 milisegundos de latencia, entre 16 y 19 dB SPL de ruido de entrada equivalente y menos del 2% de distorsión armónica en casi todas las mediciones, así que son cifras contenidas que apuntan a un sonido limpio y bien sincronizado.
Qué nivel del Audika Alcor elegir según tu situación
Como los cuatro niveles comparten la conectividad completa, la autonomía, el IP68, el CROS y el programa de acúfenos, la decisión se reduce casi por entero a cuánto ruido tienes que manejar en tu día a día.
El A500 compensa si pasas mucho tiempo en sitios ruidosos y quieres los 12 decibelios de reducción de ruido y el clarificador de voz al 100%. Si caminas mucho, haces deporte o estás al aire libre, por los sensores de movimiento. Si escuchas música y te interesan los 10 kHz. O si tu audiometría es irregular y necesitas las 24 bandas de ajuste y los 64 canales.
El A400 es el punto de equilibrio de la gama: conserva los sensores de movimiento, la ampliación del rango dinámico, el sonido espacial, la priorización del mejor oído y las 5 configuraciones del clasificador de entornos, con 10 decibelios de reducción de ruido y 20 bandas. Renuncia a los 10 kHz, a los 64 canales y baja el clarificador de voz al 60%.
El A300 encaja si tu vida es moderadamente tranquila pero quieres conservar el sonido espacial y la priorización del mejor oído, con 8 decibelios de reducción de ruido y 18 bandas de ajuste.
El A200 encaja si tu día transcurre sobre todo en casa y en entornos tranquilos, y lo que buscas es oír bien la televisión, el teléfono y conversaciones de dos o tres personas, conservando toda la conectividad moderna y el CROS.
Y la advertencia que vale para los cuatro, y que en audífonos pesa más que cualquier cifra de la tabla: una gama alta mal adaptada rinde peor que una gama media bien ajustada. Pide probarlo en tu vida real, exige revisiones durante las primeras semanas y no des la adaptación por terminada en la primera cita.
El Audika Alcor A500 es la opción para ambientes muy ruidosos, vida activa y música, el A400 el equilibrio con sensores y sonido espacial incluidos, el A300 para entornos moderados que aún necesitan referencia espacial y el A200 para vida tranquila conservando toda la conectividad, y en los cuatro casos el resultado final depende de la calidad de la adaptación.
Tabla resumen: los cuatro niveles del Audika Alcor
A500 | A400 | A300 | A200 | |
Reducción de ruido (difícil / fácil) | 12 / 6 dB | 10 / 4 dB | 8 / 2 dB | 6 / 0 dB |
Clarificador de voz (área) | 3 configuraciones | 2 | 2 | 1 |
Clarificador de voz (fuerza) | 100% | 60% | 60% | 40% |
Clasificador de entornos | 5 configuraciones | 5 | 3 | 1 |
Sensores de movimiento | Sí | Sí | No | No |
Sonido espacial | 4 estimadores | 4 estimadores | 4 estimadores | No |
Priorización del mejor oído | Sí | Sí | Sí | No |
Efecto del pabellón auricular | 3 configuraciones | 2 | 2 | 1 |
Ampliación del rango dinámico | Sí | Sí | No | No |
Realce del entorno | 3 configuraciones | 2 | 1 | 1 |
Estabilizador de ruidos bruscos | 6 configuraciones | 5 | 4 | 2 |
Estabilizador de viento | Avanzado | Avanzado | Estándar | Estándar |
Ancho de banda de adaptación | 10 kHz | 8 kHz | 8 kHz | 8 kHz |
Canales de procesado | 64 | 48 | 48 | 48 |
Bandas de ajuste | 24 | 20 | 18 | 14 |
Refuerzo de voces suaves | Sí | Sí | Sí | Sí |
Traslado de frecuencias agudas | Sí | Sí | Sí | Sí |
Refuerzo de graves en streaming | Sí | Sí | Sí | Sí |
Programa de acúfenos | Sí | Sí | Sí | Sí |
Compatibilidad CROS y BiCROS | Sí | Sí | Sí | Sí |
Bluetooth LE Audio | Sí | Sí | Sí | Sí |
Auracast | Sí | Sí | Sí | Sí |
Fast Pair | Sí | Sí | Sí | Sí |
Manos libres | Sí | Sí | Sí | Sí |
Control por toque | Sí | Sí | Sí | Sí |
Telebobina | Sí | Sí | Sí | Sí |
Autonomía | 24 h | 24 h | 24 h | 24 h |
Latencia | 8,1 ms | 8,1 ms | 8,1 ms | 8,1 ms |
Resistencia | IP68 | IP68 | IP68 | IP68 |
Datos acústicos por altavoz, medidos en acoplador de 2 cm³:
Altavoz 60 | Altavoz 85 | Altavoz 100 | Altavoz 105 | |
Salida máxima (pico) | 109 dB SPL | 116 dB SPL | 123 dB SPL | 126 dB SPL |
Salida máxima (promedio agudos) | 105 dB SPL | 113 dB SPL | 121 dB SPL | 123 dB SPL |
Ganancia máxima (pico) | 34 dB | 55 dB | 59 dB | 63 dB |
Ganancia de prueba de referencia | 27 dB | 36 dB | 43 dB | 45 dB |
Rango de frecuencia (A500) | Hasta 8400 Hz | Hasta 8500 Hz | Hasta 7100 Hz | Hasta 8200 Hz |
Ruido de entrada equivalente | 18 dB SPL | 19 dB SPL | 16 dB SPL | 17 dB SPL |
Salida de telebobina | 87 dB SPL | 96 dB SPL | 103 dB SPL | 105 dB SPL |
Preguntas frecuentes sobre el Audika Alcor
¿Qué es el Audika Alcor? Es un audífono recargable de tipo RIC, con el altavoz dentro del conducto auditivo y el cuerpo detrás de la oreja. Llega en cuatro niveles (A500, A400, A300 y A200), con batería de litio, carga por contacto, certificación IP68 y conectividad Bluetooth LE Audio con Auracast. Cubre pérdidas de leves a severas.
¿Cuánto dura la batería? Veinticuatro horas, iguales en los cuatro niveles y con cualquiera de los cuatro altavoces. No se publican los tiempos de carga ni si admite carga rápida, así que conviene preguntarlo.
¿Qué diferencia hay entre el A500 y el A200? La conectividad es idéntica en los dos. Lo que cambia es el tratamiento del ruido: el A500 reduce hasta 12 decibelios frente a los 6 del A200, tiene 24 bandas de ajuste frente a 14, 64 canales de procesado frente a 48, ancho de banda de 10 kHz frente a 8, y suma sensores de movimiento, sonido espacial, priorización del mejor oído y ampliación del rango dinámico.
¿Merece la pena pagar el nivel más alto? Depende de dónde te cueste oír. Si tu vida transcurre en entornos tranquilos, el A200 conserva lo esencial y toda la conectividad. Si comes fuera con frecuencia, vas a reuniones, conduces o escuchas música, las diferencias se acumulan y se notan.
¿Cuál es el nivel mínimo si necesito ubicar los sonidos? El A300. Es el nivel más bajo que conserva el sonido espacial y la priorización del mejor oído, dos funciones que el A200 no incorpora. Si conduces o te mueves en entornos donde importa saber de dónde viene cada sonido, no bajes del A300.
¿Lleva telebobina? Sí, en los cuatro niveles, con salidas de entre 87 y 105 dB SPL según el altavoz. Permite conectarse a los bucles magnéticos de teatros, iglesias y salas de conferencias sin renunciar a la batería recargable, algo que no todos los audífonos recargables ofrecen.
¿Sirve para una pérdida severa? Sí. Con el altavoz 105 alcanza 126 dB SPL en acoplador de 2 cm³ y 135 dB SPL en simulador de oído. Además, como los altavoces son intercambiables, si tu pérdida avanza se puede cambiar solo el altavoz sin sustituir el audífono.
¿Se puede usar con CROS si no oigo por un oído? Sí, los cuatro niveles son compatibles con CROS y BiCROS, así que puedes elegir el nivel según tu presupuesto sin perder esa posibilidad.
¿Tiene programa para acúfenos? Sí, en los cuatro niveles. No se detalla qué señales ofrece ni sus niveles de enmascaramiento, así que conviene preguntarlo si el zumbido es tu preocupación principal.
¿Funciona con Android? Sí. Ofrece streaming directo con móviles Android compatibles y Fast Pair para emparejar rápido, además de compatibilidad con iPhone, iPad, Mac, Apple Watch y Apple Vision Pro.
¿Es resistente al agua? Tiene certificación IP68, que combina protección total frente al polvo con resistencia a la inmersión temporal. Resiste lluvia, sudor y humedad, pero no está pensado para nadar ni ducharse con él.
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